Ruta del lunes – Dia de viento
Publicado el 13 January 2026
El carro lo dejé en el estacionamiento del trabajo, así que aproveché para cambiarme ahí mismo. La bici ya la había bajado horas antes; sería una salida tranquila. Me puse un pants, cambié la camisa y me acerqué a ella. La tarde estaba oscura. El viento soplaba por momentos con intensidad. Coloqué las luces, lubriqué la cadena y dejé todo listo.
La puerta la abrieron manualmente; al parecer había fallas en el sistema eléctrico. Me incorporé rápido a mi carril. A pocos metros apareció el caos: tráfico en todas direcciones, de ida, de regreso, sin escapatoria. Avancé con cuidado, pegado a un lado de los autos. El semáforo me detuvo. Esperé unos segundos, contemplando el desorden. Eran las 6:15 p. m. Los camiones de Samsung ya habían salido; ese tramo estaría libre.
En cuanto cambió la luz, avancé. El viento mostró su fuerza de inmediato. No podía superar los 17 km/h, pero no me desesperé. Pedaleando con constancia, avanzaba aun con la resistencia en contra.
El primer tramo, dos kilómetros planos, pasó sin mayor problema. Luego vino la subida hacia el Blvd. 2000. Tampoco fue difícil. Lo extraño era ver tanta gente caminando; parecía que los caminos estaban bloqueados o que el transporte se había detenido.
Me detuve un momento a observar. No vi nada fuera de lo normal, pero el tráfico ahí era inusualmente ligero.
Tomé el camellón para evitar compartir carril con los autos y subí el puente rumbo a la libre a Tecate. Tampoco había mucho tránsito. Avancé hasta el refugio. El viento seguía golpeando, así que cubrí más el rostro para evitar la resequedad.
De nuevo en el camellón, el tráfico ya era el habitual de la zona. Ellos avanzaban lento; yo mantuve un ritmo estable. No tenía sentido acelerar: sería pelear contra algo invisible.
Pasada esa parte, el camino se volvió más amable. Un tramo largo, de unos tres kilómetros, me llevaría hasta el cruce del Niño. Todo fluyó. El aire exigía atención: movía el manubrio y obligaba a estar alerta.
Quedaba el último kilómetro. La última subida la tomé con calma. Ya estaba cerca; no era necesario arriesgar. Lo difícil ya estaba hecho. Era momento de bajar pulsaciones.
Llegué a casa en 45 minutos. El viento me frenó, pero llegué.
Fue una de esas experiencias que, aun con el clima en contra, te obligan a superarte. Porque no todo es perfecto. Estas vueltas te hacen fuerte y mantienen la mente centrada.
🗺 Ruta asociada
- 📍 Nombre: Trabajo - Ruta de regreso
- 📏 Distancia: 11.10 km
- ⏱ Tiempo estimado: 36 min
- 🔥 Calorías estimadas: 320 kcal
- ⭐ Dificultad: 3 / 5
- ⚠️ Peligrosidad: Media
- ⬆️ Altimetría: Subida progresiva (139 m positivos)
- 💓 Zona cardíaca: Z3/Z4/Z5
- 🌀 Fluidez: Alta
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